Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Relatos Jornadas Cuando vayas de pesca, no olvides la cámara!

Una de las principales “herramientas” que nunca debe olvidar un pescador que practique el captura y suelta es la cámara de fotos. Probablemente, el día que te la olvides, conseguirás la captura de tu vida…

 

 

Aprovechando la visita de mi hermano a tierras cordobesas, organizamos una salida de pesca en uno de nuestros embalses predilectos. Además, esta nueva aventura tenía un aliciente especial para él, y es que aprovechando la imposibilidad de acompañarnos de Juan Alfonso, le pedimos prestado su kayak a fin de que Eduardo lo probara, para decidirse por una posterior compra.

 

 

 

 

La idea era, como en otras ocasiones, remontar uno de los ríos tributarios de esta inmensa mole de agua en busca de sus moradores más grandes. La distancia que nos separaba de nuestro destino era más que considerable, y las temperaturas previstas para este día no dejaban lugar a dudas; haría muchísimo calor, por lo que un buen acopio de agua, bebidas isotónicas, gorras y cremas de protección solar, estaba entre nuestras prioridades, ya que nuestra intención era la de pasar el día entero en estas aguas.

 


 

Recuerdo muy bien la sensación que experimenté la primera vez que me subí a la piragua. Tienes la certeza de que te vas a ir al agua de un momento a otro, pero no es tan fácil. Además, nuestros kayaks destacan precisamente por su gran “panza”, lo que te reporta una estabilidad extraordinaria. Más aún, para el que nunca haya estado en mitad de un embalse sobre cualquier tipo de embarcación, las distintas sensaciones se multiplican y a Eduardo le delataba su cara de asombro y felicidad, por lo que me temo que la decisión de compra, ya está tomada.

 

Los blackbass comienzan a agruparse en bancos de cara al otoño, una estación magnífica para su pesca.

 

 

Al margen de esta anécdota, comenzamos a pescar. En esta ocasión Eduardo prefirió pescar a spinning, mientras yo lo hice con mi caña de mosca del 8. En la entrada del río al embalse, las orillas distan bastante unas de otras, por lo que cuando decidimos separarnos para pescar cada uno por su orilla, nos perdimos la pista, y allí las comunicaciones se hacen difíciles. Por otro lado, el agua presentaba un aspecto suave y meloso, pues no se movía ni una brizna de aire. Esto, unido a la ausencia total de nubes en el cielo, propiciaba que se divisaran con facilidad los peces que deambulaban a unos quince metros de la orilla. A esa distancia fue a la que capturé a la primera carpa del día. Una preciosa común a la que le calculé algo más de dos kilos. Las capturas se sucedieron a lo largo de la mañana, y era ya el momento de hacer una parada para retomar fuerzas.

 

 

El tamaño medio de las capturas del día fue aceptable

 


Qué lástima que se me escapara una carpa enorme al sacarle de la boca la ninfa en el momento de clavar.

 

 

Durante el almuerzo, Eduardo me relataba su particular aventura. A primera hora de la mañana, tratando de localizar basses orilleados, una violenta sacudida despertó el freno de su carrete. Un gran barbo había atacado a su imitación de alburno de once centímetros. Tras una buena pelea, cuando se dispuso a fotografiar al ejemplar, se percató de su despiste, había olvidado la cámara, por lo que el pez tuvo que ser devuelto a su medio sin dejar huella alguna de su efímero paso por la superficie. Así que sin más, continuó remando y escaneando con su Rapala cada palmo de la orilla hasta conseguir llegar al final de la inmensa cola de este embalse, encontrándose con un auténtico paraíso ciprinícola en el que las carpas de talla grande merodean con frecuencia los playones de estas orillas. En una de esas, mientras imprimía vida a su señuelo, éste se frenó en seco. No le duró mucho la sensación de haber enganchado en alguna rama, pues la carrera de la carpa no se hizo esperar. Según me relataba, fue una gran pelea, en la que el puntero de la rígida caña de acción dura, acabó en más de una ocasión hundida en el agua. No obstante consiguió asir al pez como pudo y subirlo a bordo, pero su idea era fotografiarlo, ya que se trataba de una buena carpa que podía superar los cinco kilos de peso. Así que, ayudado con una de las cuerdas que rodean al kayak, aseguró al pez a la embarcación, a fin de reunirse conmigo para las fotos y el pesaje. Yo me encontraba mucho más atrás, por lo que la distancia a salvar era considerable. Tras unos cuantos cientos de metros remando, el pez se soltó y no conseguimos fotografía alguna del estupendo ejemplar.

 

La carpa royal de la izquierda fue la única del día. El resto, todas comunes.

 

 

Entonces fue cuando decidimos dar por concluida la jornada. En ese momento, el aire en nuestra contra se encajonó en el río poniendo a prueba nuestros brazos. Llevábamos más de ocho horas a pleno sol y sin parar de remar y el cansancio ya hacía mella en nuestros cuerpos. Teníamos una buena remada hasta los coches, por lo que no había tiempo para más.

Aun así, después de tanto esfuerzo vuelvo a concluir del mismo modo; la mezcla de aventura, naturaleza y deporte hacen que esta pesca cada día me guste más y más.

 

Saludos y buena peska!
Comentarios (7)
7 Domingo, 13 de Septiembre de 2009 08:46
Jose
Espero que le metais el vivio del kayak a todos vuestros compañeros.
Lo de la cámara es una pena. Yo por ahora no la he olvidado nunca. Es preferible que se me olvide la licencia.
Mi "truco" es hacer un repaso mental de las cosas antes de cargar el material y una vez cargado.
Como siempre la jornada fenomenal.
Gracias a tu comentario Miguel, he decidido dedicaros una entrada en mosqueados.
Por si la quereis mirar: http://mosqueados.blogspot.com/2009/09/va-por-ustedes-13-peskacor.html
6 Sábado, 12 de Septiembre de 2009 07:51
Eduardo/Peskacor
Miguel el kayak está en camino, ya lo he encargado y en una semana lo tengo por fin. Juán ya tengo en casa la cuerdecita...del artefacto que te perdió la carpa que no yo.
Barbux como te dice Miguel el rio se remontó, pero yo solo buscando a Miguel ya que creyendo que lo llevada delante de mi piragua el estaba atrás, asi que me pegue una gran paliza;aquella zona da miedo de los barbos que puede haber en sus orillas.
Luis merece la pena hacerle otra visita a este sitio antes de que llegue el frio,por lo que espero coindicir contigo por si te animas.

Un abrazo a todos.
5 Jueves, 10 de Septiembre de 2009 20:40
Luis Guerrero
Si si claro, J. Alfonso.... le dejaste el kayak pero....... te guardaste en un bolsillo su camara....jejejejeje
Un abrazo amigo
4 Jueves, 10 de Septiembre de 2009 19:58
J Alfonso - Peskacor
Aaaah que envidia!

Vaya temporadita que llevo, con unas cosas y otras se me estan pasando escapadas tan estupendas como esta, pero bueno en cuanto acabe los menesteres que actualmente me tienen esfrascado no dudeis que renacere de mis cenizas con más ganas aun de recuperar los dias perdidos.

Me alegra comprobar que al menos mi ausencia sirviera para que Eduardo pudiera comprobar la grata sensación de navegar en uno de nuestros kayaks, y haya podido contribuir a aclarar sus dudas en cuanto a la posible adquisición de uno de estos artefactos.

Bueno amigos, un saludo a todos y hasta pronto.
3 Jueves, 10 de Septiembre de 2009 18:51
Barbux
Pero hombreeeeeeeeeeeeeeeeee Eduardo eso no se hace, nos dejas con la miel en los labios. Como dice Luis, multa al canto jajajajaja. Con las prisas tambien a mi se me olvidó el dia con Miguel en el Hueznar y da una rabiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Muy bonito el embalse asi como las carpotas de Miguel. ¡¡¡Que recuerdo¡¡¡¡¡¡
Pos nada Eduardo.... remo en mano y a darle ya veras como no te arrepìentes.
Un estupendo relato que a la vez es un recordatorio.
Gracias Miguel que te veo ya mismo con una 8 K en la mano, la proxima será.
2 Jueves, 10 de Septiembre de 2009 17:52
Miguel-Peskacor
No sabes bien lo que me acordé de ti, Luís! Las tablas solunares no mintieron y la actividad de los peces, sobre todo en la mañana, fue frenética. Yo no estuve muy fino con las clavadas y por ello se me fue una carpona de las gordas, gordas!!
Por fin hemos remontado el río de enmedio y es una pasada, aunque la paliza de remar también lo es..A ver si un día de estos os animáis que seguro que no os arrepentís.

Un abrazo Luís!!
1 Miércoles, 09 de Septiembre de 2009 19:06
Luis Guerrero
Madre mia, el embalse parece estar a punto de caramelo... Mientras leia el relato, estaba recordando las colas por las que andabais enfrascados y me quedo con la sensación de que es uno de los mejores destinos de pesca que conozco. A eduardo le tenemos que echar la bronca, por que dejarse la cámara en casa estando en esas aguas es para ponerle una multa... jejeje
Bueno, en serio, que felicidades por la jornada en la que está claro que lo disfrutasteis de verdad y de eso se trata.
Un abrazo Miguelón, Eduardo y cia.

Agrega tu comentario

Tu nombre:
Comentario (puedes utilizar código HTML aquí):
  La palabra para verificación anti SPAM. Letras minúsculas sólamente y sin espacios.
Palabra de seguridad: