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Relatos Jornadas La Evolución del Pescador

El otro día, hablando con mi padre de los viejos tiempos, vinieron a mi memoria recuerdos de una infancia relacionados con la pesca. Hace ya más de veinte años que la practico y hoy me paro a reflexionar sobre la evolución que he experimentado en cuanto a técnicas, equipamiento y conocimientos en general.

 

 

 

 

 

 

 

Una de mis primeras experiencias con la pesca fue hace unos veinte años en El Pedroso, un precioso pueblo de la Sierra Norte de Sevilla en el que residen algunos de mis familiares. A no más de cuatro kilómetros de la localidad está la finca que poseen; un lugar muy especial para mí por diversos motivos entre los que está mi primer encuentro con los basses. En ella hay una antigua mina de hierro que, tras ser abandonada su explotación, pasó a convertirse, una vez inundada, en el principal recurso hídrico para el ganado de la finca. Mis primos, aficionados a la pesca desde siempre, aprovechaban sus pescatas en el próximo embalse del Huéznar para trasladar las capturas hasta su charca. Carpas, barbos, bogas y basses viajaban con vida de un lugar a otro para nuestro exclusivo disfrute. Con unos once años, cogía la bicicleta y mi sencilla caña telescópica con la que pasaba la tarde sacando, uno tras otro, basses de respetable tamaño. La técnica era bastante sencilla e inocente; en primer lugar me acercaba con sigilo a una alambrada cercana para engañar a unas cuantas libélulas y saltamontes que acababan ensartados uno a uno en mi anzuelo para, posteriormente y sin esconderme demasiado, lanzar mi aparejo formado por una rudimentaria boya de corcho rojo que se hundía tras la indiscutible picada. La revolución comenzó cuando mi hermano Eduardo me comentó que a la tienda del pueblo había llegado una especie de “gambas de plástico” fluorescentes con las que se pescaba el black bass, traídas nada menos que de Estados Unidos. ¡Increíble pero cierto..! Una vez que mi hermano me enseñó a ensartar estos nuevos bichos en el lastrado anzuelo, me situaba en lo alto de un cortado de piedra y pescaba en vertical, consistiendo la técnica en unos simples movimientos de muñeca que hacían que el engaño cobrara vida bajo el agua. A los basses les resultaba irresistible este novedoso alimento y picaban una y otra vez sin cesar.

 

 

Al poco tiempo de esto descubrimos al hoy famoso embalse de San Rafael de Navallana. Unas aguas sólo conocidas por entonces por unos cuantos pero buenos aficionados a la pesca y que en nada se parecía al masificado pesquero que hoy muchos visitamos. Muy pocas eran las embarcaciones que lo frecuentaban, siendo sólo unos cuantos afortunados los que lo navegaron por entonces, y en cuanto a los que como yo lo hacíamos a pie, no todos conocían a los hoy indispensables señuelos de vinilo.Lo más habitual era pescar con cucharillas, las cuales desempeñaban a la perfección su función, pero nosotros ya dominábamos técnicas como el texas. Además de en este embalse, muchas fueron las jornadas en otros tales como el Guadalmellato, La Breña, Las Jaras, Bembézar, Puente Nuevo, Jándula, Encinarejo y Retortillo. Debido a las características propias de la pesca en estas grandes extensiones de agua, nos percatamos de que nuestro equipo poseía ciertas carencias, así que dimos un segundo paso en nuestra evolución personal como pescadores, adquiriendo un equipo de spinning con mejores prestaciones.

A través de revistas como Trofeo y Feder Pesca fuimos descubriendo a este deportivo pez importado de Norte América, de donde nos llegaban imágenes de espectaculares capturas realizadas con señuelos ni siquiera imaginados por nosotros. Comenzaba a despertarse en muchos aficionados gran interés por estas nuevas técnicas y no pocas eran ya las tiendas en las que encontrar gran variedad de vinilos y hardbaits de las marcas más renombradas.

 

Además de basses, mi hermano y yo éramos asiduos pescadores de trucha y no faltábamos a su cita en la apertura de cada temporada. Algunos ejemplos de los cotos que pescamos fueron el del río Castril, Trevélez, Bérchules, Río Frío y el coto Genázar, todos ellos repartidos por la provincia de Granada, asicomo algunos cotos de la provincia de Jaén como el de Los Cañones, el coto Sillero, el del río Borosa, el Guadalimar, el embalse de Anchuricas, el del Quiebrajano, el río Segura y Guadalquivir. Más de uno me habré dejado atrás, pero son los que ahora vienen a mi memoria. Basses, lucios y truchas compartían por entonces equipo de spinning, pues no quedaba otra, resultando ser igualmente versátil y efectivo para la pesca de ambas especies.

 

Al cabo de cierto tiempo descubrimos la pesca a mosca. Tras estudiar las diferentes opciones adquirimos unos equipos para su práctica, uno preparado para el lance de una línea del 4-5, el cual usábamos para la pesca de barbos, carpas y truchas, y otro para líneas del 10-11 para el lanzado de poppers y streamers más pesados, aptos para la pesca del bass. Además, nos hicimos con un torno y con toda clase de materiales, plumas y anzuelos para la confección de nuestras propias moscas. Estábamos en nuestro punto álgido en cuanto a equipos, técnicas y conocimientos de pesca; o al menos eso pensábamos…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al cabo de algún tiempo, por motivos que no alcanzo a recordar, la cosa se enfrió y fuimos dejando de lado paulatinamente nuestra afición. Justo cuando creíamos que empezábamos a dominar la pesca, prácticamente la abandonamos. Quizás la pereza, la masificación progresiva de nuestros habituales lugares de pesca y su consecuente degradación, quizás un poco de todo, no sé…pero la olvidamos. Las habituales salidas se convirtieron en anecdóticas y los madrugones y las planificadas escapadas a los apartados cotos trucheros de La Alpujarra, Cazorla y Sierra de Castril dieron paso, por mi parte al menos, a placenteras mañanas de domingo en cercanos embalses en los que tentábamos carpas y barbos con la caña de tres tramos a la inglesa y boloñesa. Todo ello derivó en el inevitable abandono del equipo de pesca ligero y su posterior deterioro.

 

 

 

 

Aun así, el balance hasta la fecha no era malo. Conseguimos dominar varias técnicas y reunir varios equipos aceptables para pescar con distintas modalidades. Además de en agua dulce, también hicimos nuestros pinitos en agua salada aprovechando nuestros veraneos en las playas onubenses de Isla Cristina donde obtuvimos algunas buenas pescatas.

 

 

Pero cuando todo indicaba que la pesca iba a desaparecer de nuestras vidas, la cosa cambió. Mi hermano tuvo que trasladarse a Málaga por motivos laborales y una vez allí, no desaprovechó la ocasión para retomar la afición convirtiéndose hoy en día en un experimentado pescador de surfcasting, del cual ya tenéis noticias a través de sus artículos. Yo por mi parte, tras recobrar la ilusión perdida por la falta de práctica de estos años pasados, me encuentro ahora mismo inmerso, junto con mis compañeros, en nuestro nuevo proyecto: la Asociación de Jóvenes Pescadores PESKACOR, a través de la cual pretendemos compaginar nuestra afición favorita con el compromiso y el respeto por la naturaleza. Hemos coincidido en PESKACOR un grupo de buenos amigos que, en mayor o en menor medida, comparten algo de lo que os he narrado. Además, estamos conociendo, gracias a esto, a buenos aficionados y amigos de otras provincias que comparten con nosotros esta pasión.

 

 


 

De una forma u otra, todos hemos aprendido de un hermano mayor, un primo o de nuestro propio padre muchas de las cosas que hoy conocemos de la pesca. Con los años hemos conseguido depurar nuestras técnicas, ampliado y mejorado nuestros equipos y diversificando las especies que pescamos. Algunos se decantaron por la mosca, otros por el spining, otros por el casting, unos a pie, otros en kayak o en barca, pero todos compartimos un denominador común y es la pasión por la pesca y el profundo respeto por el medio ambiente.

 

 

Comentarios (9)
9 Miércoles, 24 de Diciembre de 2008 12:11
Álvaro(Rg)
Lo expuesto es la realidad, en mas o menos medida, de cada uno de nosotros que nos hemos hecho a este tipo de deporte de naturaleza, pero ahora queda el mayor reto, que debe tener un buen pescador; el transmitir nuestro legado, tanto medioambiental como de conocimientos a nuestros progenitores y enseñarles el camino ha seguir para disfrutar de un buen día de pesca cuidando y valorando el entorno que heredan, llenando, así, su vida de recuerdos tan buenos o mejores que los nuestros.
8 Sábado, 20 de Diciembre de 2008 23:08
Luis Guerrero
Me siento muy identificado con tu precioso relato. Mi hermano dice que "lo mejor de la vida es sentir que has acertado con el camino elegido, en ese momento todo recupera su sentido"....
Acabo de llegar de estar con vosotros en la Sierra Norte sevillana. Vuelvo con la agradable sensación de saber que vamos a compartir con vosotros una nueva etapa en esa evolución que tan bien has descrito.
Un abrazo
7 Martes, 16 de Diciembre de 2008 20:42
javi mateos
un precioso relato donde se entiende perfectamente la evolucion de un pescador, creo que todos hemos sufrido esos parones que comentas y hemos dejado de pescar en algun momento de nuetras vidas pero creo q para mi entender es necesario para la evolucion, al final es tanta la atraccion que se regresa con mas fuerza y con las ideas mas claras que nunca, tambien me siento identificado cuando hablas de los cambios de tecnicas por las que se pasa durante la vida como pescador, he probado coup, inglesa, carpfishing y algunas mas pero no cabe duda que la pesca tanto de spinning, casting o mosca son sin duda las mas versatiles y divertidas con las mayores posibilidades, ya nos vemos en el villancico 08m, saludos a todos los PesCaKor, nos vemos...
6 Lunes, 15 de Diciembre de 2008 16:46
Miguel A.
Gracias a todos por vuestros comentarios. La verdad es que hacía tiempo que quería escribir algo como esto y finalmente éste ha sido el resultado.
Barbux, por supuesto que se trata de la mina y me consta que tenemos conocidos comunes; ya hablé con Eduardo G.F. cuando vino al Guadalmellato con Luís y Javi, ya hablaremos..
Con respecto a tu apunte sobre la consecuencia final de nuestra "evolución" como pescadores, el Captura y Suelta, no puedo estar más de acuerdo, es sin duda el mayor paso que hemos dado, aunque aún quedan otros pendientes.
A tí Juán Alfonso que te puedo decir..pues que hemos echado unos días de pesca inolvidables y que espero que esto dure muuuchos años más, y que a las nuevas generaciones que vienen, consigamos inculcarles el respeto y el cuidado, que a nosotros ya nos enseñaron, por la naturaleza.
Por último Leo, como siempre un placer tenerte por aquí y no dudes que leeré con entusiasmo tu publicación.


Gracias a todos y que tengáis muy buena peska!
Miguel A.-Peskacor
5 Lunes, 15 de Diciembre de 2008 14:18
Leo Kutú
Hno. de los anzuelos, Miguel:
Muy bonito relato.
Creo que todos los pescadores hemos hecho una evolución semejante.
Lo que si estoy seguro es que coincidimos en un sentiminto,...amor por la pesca y todo lo que ella conlleva.
Tengo una publicaión semejante en mi blog, sobre la vida el pescador (lospasosdelpescador.blogspot.com) y que oportunamente (año 2005)fuera difundida por la revista Weekend (una de las de mayor tiraje en Argentina y difundida en latinoamérica).
Te invito a leerla ("La vida del pescador" post mes de agosto).
Felicitaciones y,...
Un afectuoso sapukay.-
4 Jueves, 11 de Diciembre de 2008 19:30
J Alfonso
Que bonita entrada Miguel. Me has hecho recordar viejos tiempos, y me alegra haber compartido tantos de esos ratos contigo junto al agua en las orillas tentando basses, carpas, barbos, lucios, truchas, etc etc. Espero que desde esta nueva iniciativa que hemos emprendido juntos mantegamos esta nueva afición durante muchos años, y que nos sirva para inculcar en las nuevas generaciones los valores que hemos ido adquiriendo a lo largo de estos tiempos. Que sepas que ya estoy preparando el carnet de asociado de Miguelin, je je je...

Estoy deseando que llegue ese Villancico08, nos vemos allí...

Un saludo a todos
J Alfonso-Peskacor
3 Jueves, 11 de Diciembre de 2008 17:37
Eduardo-Peskacor
Entrañable relato Miguel,yo no lo hubiera escrito mejor.
Barbux ,nuestro interes por la pesca con mosca comenzo justo en el momento en el que esta modalidad paso a ser mas atendida por la revista "Trofeo"(Caza y pesca)mas o menos por el 1989;posteriormente desde su edicion en exclusiva como "Trofeo Pesca" y la apuesta total para difundirla por su antiguo director(Delibes).No faltaron la subscripcion a los catalogos de "Aguas Arriba" y a "jon Huerga Landa" ademas de algun libro de montaje de moscas en ingles.Coincidio ademas que por aquel tiempo en Cordoba conocimos a un delegado de "AEMS"que escribia en dicha publicacion,con lo que poco a poco pudimos dar nuestros primeros pasos.

Un saludo.
2 Jueves, 11 de Diciembre de 2008 10:41
Barbux
Ah, se me olvidaba, curioso el permiso.
Por aquellas fechas no seria facil buscar informacion de la pesca a mosca. ¿como te apañabas?
1 Jueves, 11 de Diciembre de 2008 10:37
Barbux
Bravo, Bravo, Bravo.
Estupendo relato con el que estoy seguro que muchos nos sentimos identificados.
"Estábamos en nuestro punto álgido en cuanto a equipos, técnicas y conocimientos de pesca; o al menos eso pensábamos… "
Muy bueno Miguel.
Yo apuntaria que una de las mejores cosas que nos ha traido esta evolucion es el captura y suelta.
Si hablas de "La Mina" me parece que debemos de tener algun que otro conocido. Tambien visité yo ese lugar buscando, ademas de los bases, sus carpotas.
Bueno ya lo hablaremos en el Villancico/08 http://pescamoscasevilla.blogspot.com/2008/11/villancico08.html
Nuevamente mi felicitacion.

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