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Relatos Jornadas Es tiempo de kayaks

Ya a estas alturas podemos afirmar que la freza del barbo ha concluido. Ha sido una temporada buena, en la que el ciprínido ha podido completar su ciclo vital, gracias a las generosas lluvias de esta  pasada primavera. Abandonamos por ahora los cauces de los ríos, colgamos los equipos ligeros del 4-5 y desempolvamos los destinados a embalse, porque es tiempo de kayaks.

 


Después de haber pescado ya varios ríos durante algunas primaveras, puedo llegar a afirmar que en nada se parecen unas frezas a otras. El barbo gitano, un pez de pura raza y que conserva intactos sus instintos aprehendidos desde el inicio de su existencia, aguarda en la seguridad y el cobijo del embalse durante gran parte del año, esperando el momento propicio para remontar los cauces de los ríos tributarios que escoge para ello. Pero no elige la misma fecha cada año, ni son los mismos individuos los que remontan. He llegado a ver ríos plagados de barbos a principios de febrero y otros años, hasta mayo no han subido. He visto subidas masivas de ejemplares pequeños y medios, y otras en las que predominaban los grandes. He visto barbos volver al embalse a mediados de abril una vez que han frezado, y otros que han aguantado en el río hasta bien entrado el otoño. En mi opinión, el caudal con el que baja el río es un factor determinante de todas las variables mencionadas, pero existen otros muchos factores que el barbo gitano se reserva para sí mismo, guardándolos como preciados secretos de los que depende su propia existencia.

 

 

 

Las salidas de pesca en esta época del año, son sinónimo de grandes madrugones. La distancia que nos separa de nuestros pesqueros no suele ser inferior a una hora y media, pero si sumamos a esto el tiempo empleado en cargar los coches y la parada de rigor para desayunar, como mínimo habrá que despertarse a las cinco de la madrugada. Muchos no lo entienden, pero es que este sacrificio merece la pena.


El olor que desprende el pasto seco impregnado por el rocío que cayó durante la madrugada, es uno de los que más me gustan, junto con el frescor de una higuera, o el hinojo y la zarzamora que surgen en los cauces de los arroyos ya secos por estas fechas. Y es que estos olores sólo los percibiremos si nos sorprende el amanecer en el campo. El tramo de carril que nos conduce al agua, nos entretiene con algunos de los moradores de la zona: Las torcaces sobrevuelan las copas de las encinas, mientras una tórtola esquiva con su rasante vuelo los obstáculos que éstas le suponen; un par de liebres cruzan nuestro camino en busca de terrenos más abiertos, mientras un gazapillo se esconde al espinoso abrigo de la aulaga. Algunas mulas y sus primas las yeguas, pacen tranquilamente, mientras el sol ya va reclamando su indiscutible protagonismo en otro caluroso verano.

 

 

 

 

 

La llegada a nuestra zona habitual de pesca en este embalse en concreto es ya de por sí una auténtica aventura. Con el objetivo de dejar nuestros coches lo más cerca posible del agua para facilitar la botadura de nuestros kayaks, tenemos que salvar una pendiente que pone literalmente al límite la caja de cambios reductora de nuestros todoterreno, pero es que esto también es pesca.


En esta ocasión, una vez que llegamos al agua, nos dividimos en dos grupos. Por un lado, Juan Alfonso y yo, y por el otro, David y Fernando. Por mi parte he deciros que la jornada no fue de las que destacaron por el número ni la calidad en las capturas. A primera hora de la mañana los barbos deambulaban cercanos a las orillas, pero no tenían mucha intención de comer. La pasada luna llena de la que hemos podido disfrutar recientemente incluso eclipsada, ha sido la posible causa de esta apatía en los peces. Además, una presentación de la mosca poco sutil hacía que salieran huyendo despavoridos, aunque una presentación demasiado buena, tampoco era efectiva, pues no detectaban la mosca. Así que, frente a esta situación, sólo quedaba seguir intentándolo, usar moscas más pequeñas y un tipett más fino. Por supuesto el sigilo era requisito obligado, y un mal paso o el crujir de una rama, provocarían la huída de los barbos y carpas. Además estaban los pequeños y agresivos basses, los cuales no dudaban en anticiparse a los barbos para arrebatarles ese escarabajo que acababa de caerles del cielo, por lo que la competencia era férrea, por lo numeroso de estos pequeños centrárquidos.

 

 

 


El agua presentaba a primera hora de la mañana un aspecto suave y meloso como consecuencia de la ausencia total de viento. Esta circunstancia tampoco favorecía nuestra pesca, pues las carpas y barbos detectan el engaño con más facilidad bajo estas condiciones. Además, un barbo o una carpa desconfiarán de esa supuesta caída fortuita de un insecto terrestre al agua si no hay viento que la provoque, lo cual supone la base fundamental de la pesca al golpe con imitaciones de terrestres. Las circunstancias cambiaron radicalmente a media mañana, y un fuerte viento rizó la superficie del agua, provocando además pequeñas olas que, al golpear con las orillas más arcillosas, provocaron la turbiedad del agua y la desaparición de nuestras presas bajo ese denso manto.  Era el momento de montar sobre nuestros kayaks y navegar en busca de zonas más someras. Fue en estas zonas donde obtuvimos la mayor parte de las capturas, pero para entonces la hora de marcharnos se aproximaba, precipitada además por el quemazón que nuestra piel estaba sufriendo por el implacable sol y por la presencia en nuestras ropas de las incómodas garrapatas que tanto abundan en este embalse.

 

 


Por su parte, David y Fernando optaron por poner distancia de por medio y dedicar un rato a remar, en busca de unas réculas que unos cuantos kilómetros más adelante les aguardaban. Mejor suerte corrieron ambos, obteniendo unos resultados más generosos que los nuestros, de lo que dan testimonio las fotos que me envían. Además, Fernando consiguió por fin que David dedicara parte del día a practicar con la caña de mosca, consiguiendo incluso un par de capturas, lo que supone sin duda su bautizo definitivo como mosquero. Como dicen por ahí, el veneno ya lo probaste; ahora sólo queda esperar a que haga efecto.

Comentarios (15)
15 Lunes, 04 de Julio de 2011 17:54
Barbux
Así es Miguel, madrugones y Kayac. Es lo que nos queda hasta que llegue el otoño. Veo que david poco a poco le está tomando el pulso al sedal pesado. Claro que con unos maestros de ese calibre al lado es bien facil.
Aunque no fué una jornada exitosa en capturas si que lo fué en anecdotas dignas de recordar.
Un saludo y a serguir así
14 Jueves, 30 de Junio de 2011 19:56
Leo Kutú
Hno. de los anzuelos, Miguel:
Cuanto más calor del Sol, más "calor" en el alma del pescador para pescar, ja, ja, ja.
Somos así, esta "raza" de hombres con cañas y anzuelos, ja, ja, ja.
...Y a seguir así...
Un abrazo grande y,...
Un afectuoso sapukay.-
13 Lunes, 27 de Junio de 2011 07:20
Miguel-Peskacor
Buenas Luís,
Más de acuerdo no puedo estar contigo: caprichosos es la mejor definición de cómo se encuentran por estas fechas los peces en los embalses. Hay que currárselo mucho para tener una mañana medio decente de pesca, pero bueno, ahora es lo que toca. Me alegra verte por aquí, un abrazo!!

Qué pasa Alvaro-Peskacor! Hay que ir planeando ya una incursión con los kayaks por esa zona nueva que se ha inundado donde tú ya sabes...no debemos dejarlo mucho.

Qué pasa Satu!! Ya veo que te arrimaste a un buen lobo de mar como es tu compi Alvaro-Bético...ese sabe tela! De todas formas, si te asomas por el litoral malagueño, no dudes en avisar a mi hermano que seguro que saldría contigo!

Saludos a todos
12 Domingo, 26 de Junio de 2011 22:48
Álvaro-Satubetis
Calor?? Garrapatas?? Madrugar??? Cómo dices eso Miguel??? Fechas duras las que nos esperan ahora para la pesca en embalses. Yo particularmente, voy a "trasladar" momentáneamente mis escenarios al mar, en busca de mi primera captura marina a mosca.


Saludoos
11 Domingo, 26 de Junio de 2011 17:13
Álvaro - Peskacor
Gran entrada y gran jornada, por lo que he podido leer.
- David: felicidades por tu inicio en el arte de la mosca, ya verás como poco a poco le vas cogiendo el gusto.
- Fernando: tio, ya no me acuerdo ni de tu cara, jajajaja, hace ya tiempo que no nos vemos.
- Miguel y JA; Señores, haber si nos vemos dentro de poco y compartimos una mañanita de lances

un abrazo a todos
10 Domingo, 26 de Junio de 2011 11:28
Luis Guerrero
Hola Miguelón y compañía. Es momento de currarse mucho las jornadas. Igual vas a un embalse donde los peces han desaparecído que al momento te acercas al de al lado y te inflas de sacarlos. Está muy caprichosos. Como siempre buena descripción de la jornada y enhorabuena por el bautizo de David. Otro envenenado más...
Un abrazo para mis compis cordobeses.
Luis
9 Viernes, 24 de Junio de 2011 19:01
David-Peskacor
Hola a todos,
Pues si, saque dos barbitos a mosca, sin contar otros 4 que unos se soltaron, otros no clave,..etc. Tendré que pillarme un equipito de mosca para ya tocar todos los palos, pero vamos, ya se sabe que tanto ampliar a otros objetivos habrá que recortar otros. Los barbos estuvieron inactivos toda la mañana, pero llegamos a medio día a una cola que terminaba en arroyo y hay se ve que tenían mas carencia los barbos. Por su parte los basses grandes... ni verlos. Si es cierto que volví a enganchar lucios de nuevo en verano, a mucha profundidad, pero a la ora de subirlo al kayak se enredo el hilo en el pick up y partí el hilo. Fernando y yo calculamos que tendria unos 7 kilos, un verdadero monstro tirando, digno de los míticos de orellana.
8 Viernes, 24 de Junio de 2011 13:58
Miguel-Peskacor
Juan Alfonso, no nos queda otra que madrugar, pero bueno, sarna con gusto no pica...

Pufff, Alvaro yo ya no estoy para esas cosas...ahora tengo que elegir: o copas o pesca, pero ambas no.

Eduardo, estoy de acuerdo en la apatía postfreza que nombras. Pensaba equivocadamente que tras frezar, volverían hambrientos a los embalses, pero no es tan fácil. Creo que antes tienen que readaptarse.

Hey Javi, cómo estás!! La verdad es que hay que estar un poco locos para estar en el embalse a las 4 de la tarde, pero bueno, mientras piquen...

Qué pasa Jose! Tú nos tienes calaos, jejeje Lo de la luna son puras excusas, jejeje...Yo creo que si uno se sabe adaptar, al final consigue pescar, pero no teníamos muchas ganas de remar y preferimos quedarnos cerca de los coches...Aunque como anécdota, os cuento que cuando David y Fernando se volvieron ya más tarde, y estando junto a los coches, David tuvo un picadón de un gran lucio que no consiguió sacar porque se le atascó el carrete, aunque lograron verle la cara y le echaron más de 5 kilos!!

Saludos a todos!
7 Viernes, 24 de Junio de 2011 12:12
Jose
Siiii, vosotros echadle la culpa a la luna jejeje
Si es que cuando no quieren, no hay nada que hacer.
Hay que analizar qué se hizo mal y subsanar el hecho. Porque sino como se explica el éxito de vuestros compañeros.
Va a ser que elegisteis mal la zona.
Saludos
6 Miércoles, 22 de Junio de 2011 19:09
Javi Mateos
Es tiempo de madrugones de aguita congelada en la nevera y de aprovechar las mañanitas que la calufa no perdona ni entiende de cañas y kayaks pero da igual aun asi intentamos salir a pescar pues ni los 35 o mas grados pueden con unos locos como todos nosotros que estamos mas que pillaos por este deporte, saludos.
5 Miércoles, 22 de Junio de 2011 18:35
Eduardo/Peskacor
Pura poesía Miguel, pura poesía el relato y lo descrito.
Me alegra saber de David y de su "bautismo" con la mosca.Respecto a la inactividad de los barbos, yo lo veo bién sencillo, una vez terminada la freza y el abandono de los cauces de los ríos parecen tener la misma apatía que nosotros con el calor.

Un saludo.
4 Miércoles, 22 de Junio de 2011 18:09
Alvaroblack
Una gran entrada Miguel y como ya dices no hay quien nos quite los grandes madrugones y sobre todo cuando la noche de antes sales a tomarte unas copas y duermes tres horas como me pasa a mi pero como tu dices asín es la pesca.

Saludos a los cuatros
3 Miércoles, 22 de Junio de 2011 16:02
J Alfonso - Peskacor
Precioso relato como siempre...

Como bien dices, las temperaturas que empezamos a soportar hacen complicadas las salidas de pesca en estas latitudes. Tendremos que madrugar y aprovecharlas lo mejor posible.

Enhorabuena David, ya me habían comentado tu bautismo con la caña de mosca. Me alegra muchisimo que hayas probado la experiencia, ya me contaras en primera persona como fue.
2 Miércoles, 22 de Junio de 2011 13:01
Miguel-Peskacor
Muy buenas Antonio,

También es cierto lo que dices respecto al inmejorable punto de vista que supone el kayak. Yo le echo mucho en falta a mi kayak el poder pescar de pie desde él, y aunque sé que existen estabilizadores que te permiten hacerlo, creo que son un poco aparatosos.

Por cierto Antonio, siempre me quedo con las ganas de comentar tus entradas en el blog, pero lo tienes inhabilitado para que no podamos comentar los que no somos Bloggers. Si te interesa cambiarlo, puedes hacerlo en el menú de la configuración de tu blog.

Saludos.
1 Miércoles, 22 de Junio de 2011 10:38
ANTONIO-TODO A MOSCA-
Así es Miguel, los madrugones por estas fechas son necesarios si no te quieres tostar al sol. El encanto que tiene el kayak es indiscutible además de ser un útil compañero de pesca nos permite disfrutar de un punto de vista inmejorable y si tuviesemos un artefacto como los de mi última entrada en mi blog pescar en kayak ya sería la.....Bonito artículo Miguel, un saludo.

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